domingo, 7 de febrero de 2010

Ambos bajo la lluvia...

Ambos bajo la lluvia, mimetizados, vulnerables. No hay brisa, no hay ruido, solo silencio.
El cielo se vuelve abrigo, la tierra se vuelve barro, el mismo barro que tierra, la misma tierra que agua.
Aquella agua que abandonó aquel río en Belen, hoy brota del cielo.
Las lagrimas se vuelven gotas saladas unidas a la dulzura de la lluvia. Y es sólo agua. Ellos son solo agua.
Son una sola gota, un solo respiro, un solo destino.
Mientras la gente corre a sus pies, como si el cielo cayera, ellos siguen ahí. Inmóviles. Nohay lluvia, no hay trueno que los separe.
Ni en fin del mundo. Ni aunque la lluvia parara. Solo los une mas.
Probablemente ya no esten secos. Tampoco sus ojos lo estan. Esos ojos unidos a la lluvia.
Que sentimiento inexplicable. Que sensacion unica. Se siente el ruido de las gotas chocar con sus zapatillas. Mojando con dulzura a los arboles, como acariciandolos.
Destellos en el pavimento, como cristales alumbran el oscuro cielo.
LLuvia. Creadora de la inspiracion mas profunda, de la escena mas nítida, del amor mas transparente.
Las miradas humedas, expectantes. Seguras y a la vez indefensas, inundadas de tristeza y alegria.
El cielo grita como si fuera su ultimo dia. Grita para que lo escuchen. Llora de tristeza de alegria, como aquellos dos bajo esa misma lluvia.
El agua que siempre ven a sus pies, hoy moja su cabeza.
Ellos oyen su musica, los gritos del cielo son cantos junto a la percusion de la lluvia y el sonido del viento.
Grita. Y nos recuerda que siempre volvera.
Y nos recuerda que es eso.
Solo lluvia. Simplemente lluvia. Pamela Perez