lunes, 22 de diciembre de 2014

Gracias

Elevo mis ojos hacia el cielo,
Y  brindo por los sueños valientes de ese hombre cobarde.
Recuerdo a las almas que murieron sin consuelo,
recuerdo cómo ese dolor en el alma arde.


Después de algunos días me adueño otra vez de mis sentidos,
Como, duermo, como si nada hubiera pasado.
Simplemente entiendo que así es la vida,
que no siempre un amor se vuelve tan pesado.


Yo sí tuve manos que se extendieron,
Yo sí disfruté de los abrazos de comprensión
Por eso brindo por los que nada tuvieron,
Por aquellos que no encontraron para la tristeza una solución.


Si hoy mis ojos están mojados,
aunque el daño de un día para el otro no se irá,
Es por esos consuelos de ternura empapados,
Por esa sonrisa que toda la vida me seguirá.


Tan lejos de merecer a esas personas,
Tan cerca de sentirlas indispensables,
Sentada en un mar de gente,
Descubrí algo diferente.
Que el sufrimiento es remar a contracorriente.
Y es mucho más fácil con el cariño de ellas a tu lado.


            

-PPA

viernes, 17 de octubre de 2014

Mío, casi

Dulce mío, fuiste grande y nuevo.
Dulce mío, eras la única razón por la que lloraba.
Mi mundo, el color, hoy la pasión huele mejor.
Ahora soy risa de una criatura nocturna.

Pude protegerte, necesitarte, pero no.
Dulce mío, me atraviesa una nueva luz el alma,
y te agradezco la decepción.
Brillemos juntos a lo lejos.

Tengo muchas historias que contar, la tuya es la más linda.
Porque la verdad es que estaba hecha para vos.
Porque crucé mil males, amor, y todo se rompió.
Si alguna vez sobraron las palabras, te pido perdón.

No, no, no. No llores, dulce mío.
El futuro nos espera tímido y lujurioso.
El futuro siempre será nuestro.
Dulce mío, no tengas miedo, confiesa que siempre me quisiste.

Sabes que cerca del final no vamos a tener nada que perder.

Ya no soy tuya, dulce mío, pero siempre te voy a querer.

-PPA

sábado, 16 de agosto de 2014

NYC (III) Desde el Taxi.

Terror, un traslado más

Me va a cortar en pedacitos, los va a licuar y se va a tomar mi sangre. Robarme, seguro me roba. Tal vez me golpea con algo en la cabeza para dejarme inconciente y después…después no sé. Este no es el camino, ¿o sí? Me va a tirar en un descampado, en un basural. No le veo ningún arma, quizá tenga un cuchillo o algo cortante. Hay un olor tan raro, seguro ya mato a un montón de gente acá. Por ahí tiene una bomba, sí, seguro tiene un explosivo o algo. Vamos a volar todos, ¡vamos a volar por el aire! Podría haberme tomado el colectivo.

Estoy transpirando sin parar. Al principio no me quise precipitar, lo tomé con calma. Estoy segura que éste no es el camino, o casi segura. De tez oscura, con un turbante, un par de cadenas, un olor tan peculiar… habla en un inglés casi indescifrable. Este tipo es árabe, musulmán, algo de eso. Malditos prejuicios, me da terror. Cada vez que frena de golpe siento que se me va a salir el corazón. Este no es el camino de siempre. Nunca en mi vida había pasado por esta calle. Podría haberme tomado el subte.

La boca seca, las manos son casi de jabón. Si hay algún movimiento raro grito. No, gritar no. Puede ser peor. Si lo pongo nervioso quizás todo se vuelva muy violento. ¿Qué hago? Ni siquiera se si me entiende cuando le hablo. Por Dios, cada vez va más rápido. El seguro de la puerta parece que está roto. Seguro alguien ya tironeó, ya intentó escapar. Si frena, si frena me tengo que animar a bajar. Un movimiento sospechoso y me bajo. Aunque esté en movimiento, me tiro. Listo, me tiro.

Se mete la mano en el bolsillo. Dios, estoy petrificada. Los ojos se me llenan de lágrimas. Estoy casi tiesa, con la garganta congelada. No puedo tener tanto miedo. ¿Qué me dice? No entiendo, no entiendo nada, voy a gritar. Tengo miedo. ¡Voy a gritar!


Llegamos, me dice el taxista en su inglés primitivo, que alcanzo a entender milagrosamente. El árabe me mira, como si notara algo raro en mi cara. Calculo que es la cara que pongo cuando imagino historias plagadas de sangre en la vía pública. Le pago y me bajo. Me resulta demasiado común. Es un personaje muy básico, nada que pueda servirme para escribir una historia de asesinatos, de un crimen, de nada. Qué lastima. Ya voy a encontrar alguna inspiración nueva, para una fresca historia. Dejaré volar mi imaginación, más seguido. 


                                                                   -PPA

martes, 5 de agosto de 2014

El amor se fue

Y me volví débil.
Me asusté, tuve tanto miedo de mi misma.
Cada noche, durante meses, imaginé miles de finales tristes.
Estabas muy loco.
Decías que nada de esto se te iba a pasar.
Eras tan sincero.
Y a toda mi luz. Esa que te di sin dudar. La apagaste como a un cigarrillo.

Miles de canciones me recuerdan que me equivoqué.
¿Realmente me equivoqué?
Aún así sonrío.
No me avergüenzo, no soy cobarde.
Al final soy la misma nena de 8 años a la que le negaron un beso.
Quizás no entendiste que ante el paso del tiempo.
Antes de volverte ajeno a mí una vez más.
Pudimos haber hecho tanto.

Duele la indiferencia.
No sé si alguna vez sufrí así.
No entiendo por qué me cuidaste tan poco.
¿Por qué me hiciste esto?
Ya no tiene sentido.

El amor se fue.
Pero yo me quedo.

Y valgo mucho más que antes.
PPA

jueves, 24 de abril de 2014

Irse

Le dije que era fácil escaparse, aunque más difícil que verlo sonreír.
Porque la clave de este éxito no existe, día a día lo suelo descubrir.


No alcanzan los diamantes del mundo, para tentarme más que esta realidad.
Ya no espero nada, solo ruego que no exista en esos ojos la maldad.


No ver más allá del siguiente minuto, eso es lo agridulce de este dolor.
Algo que se vuelve necesario en mis hojas en blanco, sin importar el color.


Puedo entender a cada personaje, cambiar de disfraz en cada ocasión.
Pero al fin y al cabo no soy más que esto, una chica pidiendo compasión.


Busco la manera de terminar todo sin rendirme: duele, ata, cuesta.
No creo que a nadie le sirva mi alma inocente, pero la única que tengo es esta.


En mi cabeza tengo todo muy claro: no soy como ellos ni quiero serlo.
Simplemente me perdí sin armas en esta guerra, aunque no puedan ni quieran entenderlo.


Revalso de libertad, porque ser feliz es mi decisión.
Siempre lo supe, sin dudas, pero es que ahora ya no busco otra opción.


Soy más fuerte que tus golpes. Mi segundo vale más que tu vida entera.
Decidí ya no ahogarme en lágrimas torpes, aceptar que algo mejor me espera.


Mi mar es tu luz, la que me negas.
Mis ojos tu dolor, ahora sé que por fin te vas.


 PPA


jueves, 27 de marzo de 2014

No me pregunto el por qué.

Algo muy mío es que realmente no te tengo.
Es algo atado al paso del tiempo.
Sin fin, sin verbo.
La espera que no es espera porque sigo corriendo.
No duele soñar despierto, duele el silencio.
Las altas y las bajas del mar que cambian con lo que pienso.
Es carne. Es todo y nada.
Es luz. Se prende y se apaga.
No hay decisión sobre algo que no existe.
Pero aún así no hay razón para no elegirte.
Me voy, me escapo, me olvido de su religión.
No creo en tus palabras pero creo en mi posición.
No hay nada sellado, aunque prefiera para mí tu risa.

Hay muchos caminos, no hay razón para ir deprisa. 


PPA

martes, 28 de enero de 2014

Explosión


¿Dónde estabas? ¿Quién te escondió?
Me gustaría saber por qué te recuerdo de otra vida.
Cómo intento verte si tu rostro se escapa, y exploto.

Si me enamoré de tu alma, si me perdí en el aire de tu cuerpo, y la redención se alejó, y si no entendí la pasión. Si tus brazos me encierran y aún así soy libre.
Está bien tener miedo.

Nos mentimos, nos sinceramos. Nos prohibimos, nos idealizamos.
Dudamos del destino, está fuera de nuestras manos.

Los días me despiertan necesitando algo más. Los días me asustan. ¿Nunca voy a ser igual? Aún así exploto.


Podría encontrar la salvación, pero no  la quiero. Podría correr hacia el horizonte pero acá me quedo.