jueves, 27 de marzo de 2014

No me pregunto el por qué.

Algo muy mío es que realmente no te tengo.
Es algo atado al paso del tiempo.
Sin fin, sin verbo.
La espera que no es espera porque sigo corriendo.
No duele soñar despierto, duele el silencio.
Las altas y las bajas del mar que cambian con lo que pienso.
Es carne. Es todo y nada.
Es luz. Se prende y se apaga.
No hay decisión sobre algo que no existe.
Pero aún así no hay razón para no elegirte.
Me voy, me escapo, me olvido de su religión.
No creo en tus palabras pero creo en mi posición.
No hay nada sellado, aunque prefiera para mí tu risa.

Hay muchos caminos, no hay razón para ir deprisa. 


PPA