jueves, 24 de abril de 2014

Irse

Le dije que era fácil escaparse, aunque más difícil que verlo sonreír.
Porque la clave de este éxito no existe, día a día lo suelo descubrir.


No alcanzan los diamantes del mundo, para tentarme más que esta realidad.
Ya no espero nada, solo ruego que no exista en esos ojos la maldad.


No ver más allá del siguiente minuto, eso es lo agridulce de este dolor.
Algo que se vuelve necesario en mis hojas en blanco, sin importar el color.


Puedo entender a cada personaje, cambiar de disfraz en cada ocasión.
Pero al fin y al cabo no soy más que esto, una chica pidiendo compasión.


Busco la manera de terminar todo sin rendirme: duele, ata, cuesta.
No creo que a nadie le sirva mi alma inocente, pero la única que tengo es esta.


En mi cabeza tengo todo muy claro: no soy como ellos ni quiero serlo.
Simplemente me perdí sin armas en esta guerra, aunque no puedan ni quieran entenderlo.


Revalso de libertad, porque ser feliz es mi decisión.
Siempre lo supe, sin dudas, pero es que ahora ya no busco otra opción.


Soy más fuerte que tus golpes. Mi segundo vale más que tu vida entera.
Decidí ya no ahogarme en lágrimas torpes, aceptar que algo mejor me espera.


Mi mar es tu luz, la que me negas.
Mis ojos tu dolor, ahora sé que por fin te vas.


 PPA